Escuela de Brujas

Hay que quitarse el sombrero ante la editorial Ivrea. Con el poco tiempo que llevan publicando en nuestro país (sobretodo si lo comparamos con Planeta o Norma) ya se han convertido en un referente obligado de la industria. Y si lo han conseguido es gracias a su amplísima (y en expansión) gama de títulos, pasando desde el puro mainstream (lo más comercial) a arriesgados títulos “alternativos”. Ese buen gusto por el cómic les ha llevado ha publicar “Mahotsukaitai!”, o “Escuela de Brujas” como quizá sea más conocido en España. De hecho, muchos lo conocerán por los OVA’s que editó Jonu Media, en los que los protagonistas se enfrentaban nada más y nada menos que a una invasión extraterrestre, aunque sin dejar de lado ese distintivo toque de humor (un poco “cochino” en ocasiones). Además de esos seis OVA’s se llegaron a hacer trece episodios de su propia serie de televisión, emitida, eso sí, por el canal satélite japonés. Tami Ohta también dibujó 4 tomos de la serie, sólo que para el público femenino (y fue anterior a lo publicado aquí). ¿Veremos algún día ese material en nuestro idioma? Pues como siempre, todo depende de cómo funcione este primer manga.

Autor

En este caso sería más apropiado hablar de autores, pues aunque los dibujos de este cómic pertenecen a la pluma de Sham Neko, el concepto original es de Junichi Satoh. Sham Neko (que significa Gato Siamés, evidentemente no es su nombre real) era una dibujante bastante conocida en Japón antes de publicar “Mahotsukaitai!”, esto era por sus doujinshis (lo que aquí sería un fanzine). Así pues, su debut profesional fue precisamente el cómic que estamos tratando, que coincide con su mayor éxito comercial. Es en realidad un personaje bastante “raro” pero divertido, como se desprende de su mini biografía publicada en el mismo cómic (dice que le encanta “encerrarse en su mundo y liberar su mente”, siendo capaz de meditar con los ojos abiertos). Algunos de sus trabajos dignos de mención son: “Soba ni Iru yo”…, “Lemon-chan”, “Kanashii Owakare” y “FARCE”. En cuanto a Satoh, le nombramos por ser el creador original de “Mahotsukaitai!”. Director de renombre en Japón, su carrera va íntimamente ligada al famosísimo shojo “Sailor Moon”. Como curiosidad, comparte con la dibujante, el hobby que comentaba antes. Si hay que ser así de raro para hacer un buen cómic, bienvenidas sean sus excentricidades, ¿no?.

El Manga

Casi todo el mundo conocerá de otros cómics, en los centros de estudios japoneses son muy comunes las actividades extraescolares, en forma de clubes. En este caso se trata evidentemente de un club de magia, aunque bastante marginal (sólo tiene cinco miembros contando con el líder). Aunque pueda parecer que la protagonista es Sae Sawanoguchi (la mujer más torpe del mundo tras Usagi Tsukino), el propio líder del grupo (Takeo, que va bastante salido el pobre) también tiene sus momentos de gloria, junto a Nanaka Nakatomi (mejor amiga de la protagonista, siempre con un pie fuera del club), Aburatsubo (un chico la mar de ambiguo) y Akane Aikawa (quien a pesar de dominar la magia, parece decantarse más por los ligoteos). La gracia del argumento es que todos acaban intentando ligar con todos, lo que crea situaciones especialmente hilarantes entre Aburatsubo y Takeo. Además de eso, cada capítulo es una historia de autosuperación cargada de muchos y muy buenos sentimientos (la mayoría), en el que aparece una magia distinta cada vez como excusa para la trama. Con respecto al dibujo, se puede decir que es muy sencillo pero preciso, por lo que la historia no necesita más; en general es bastante completo, con más ilustraciones a doble página de lo habitual en un manga.

La Edición

Tratándose de Ivrea poco queda que decir. En su línea, se trata de una edición en blanco y negro (olvidemos los excesos de la soberbia “Vagabond”), con las siempre interesantes aclaraciones del final. Aquí nos explicarán, además de todo lo que se les ocurra preguntar a los lectores, las mayores “japonesadas”, es decir, las costumbres, dichos, etc. de allí que de no entender le restarían bastante gracia al conjunto. Además se nos ofrecen unos cuantos datos de la autora. Lo que sí cabría destacar de la edición es el formato; Los tres tomos originales, Ivrea los sacará seis números en un formato similar al de la Biblioteca Manga de Planeta, sólo que con un tamaño algo mas pequeño pero de mayor calidad en el papel, y 65 céntimos más barato (esto es, 3’50 €). Las onomatopeyas están traducidas y el sentido de lectura es occidental.

Conclusión

Estamos hablando de un manga desenfadado para pasar un buen rato, que no es poco. Su planteamiento por capítulos cortos al más puro estilo “Di Gi Charat”, junto a una parte gráfica sencilla pero efectiva, hacen mucho más digerible la historia. Su humor absurdo puede que no guste a algunos, aunque por lo demás, es un cómic destinado tanto al público femenino como al masculino. Al menos echarle un vistazo, merece la pena.

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