Lucky Star
Moe por un tubo.
Hace un par de semanas comenzó a emitirse en Chiba TV una serie de animación llamada “Lucky Star”. Producida por Kyoto Animation (“The Melancholy of Haruhi Suzumiya”) y con Hiroshi Yamamoto (“Dokyusei 2”) como director, se presentaba a modo de serie sin argumento base al puro estilo “Azumanga”. Desde el primer momento llamó mi atención, principalmente porque no tardé en darme cuenta que estaba relacionada con “Lucky Star Moe Drill”, un videojuego de Nintendo DS que compré hace bastante tiempo. Y dado que los diseños de personajes eran encantadores, y el juego bastante simpático, decidí darle una oportunidad al anime.
El primer episodio, titulado “Tsuppashiru Onna” (“La chica que corre rápidamente”) y emitido el día 8 de abril, ya deja claras cuáles son las intenciones de la serie. Desde el opening, una coreografía bailada al puro estilo del ending de “The Melancholy of Haruhi Suzumiya” (se nota que son los mismos creadores hasta en las tipos utilizadas), observamos que el argumento no nos llevará a ninguna parte. Y qué importa!.
Cada capítulo se divide en pequeñas historias, normalmente centralizadas en las aventuras diarias de cuatro chicas de instituto, representadas con un estilo moe que las hace parecer más jóvenes de lo que en realidad son. Todas éstas historias basan su interés en observar la vida de las chicas, sin más. No ocurre nada de especial importancia, pero qué más da!. Es gracioso, al fin y al cabo. Por ejemplo, en “Tsuppashiru Onna”, hay una escena, bien larga, en la cual las chicas debaten sobre su manera preferida de comerse ciertos alimentos. Son unos diálogos tan tontos, que de pensar “pero esto qué es!!” pasas a “pues… es verdad, si me lo comiera así, sería mejor”. No tardas demasiado en ir a buscar un canuto de chocolate para probar las distintas formas de comerlo, siempre intentando que no se caiga el chocolate. Y claro, luego como se lo cuentes a alguien, porque seguro que ocurre que le dices “pues yo me como el canuto así, ¿y tú cómo?”, se te acaba quedando una cara de lelo importante. Y qué más da!!.
El Opening
Con “Doryoku to Kekka” (“Esfuerzos y Resultados”), el segundo episodio, alguno que otro pensaba que las cosas iban a cambiar, pero no, el estilo se mantiene. En él vemos, al principio, cómo las hermanas Tsukasa y Kagami han pasado las vacaciones de la Golden Week. La pantalla se divide en dos, y mientras una se organiza y trabaja duro, la otra duerme, duerme, y duerme. Después la acción continua y vamos viendo cómo Konata, la friki del grupo, se vuelve loca por el lanzamiento de merchandising de edición limitada que ansía. Factor que la lleva a buscar trabajo, no sin atender antes la relación con sus amigas. En grupo se pasarán por un salón recreativo nipón, dando lugar a que aparezcan escenas de videojuegos “reales”.
Termina el capítulo, y volvemos a quedarnos igual, prácticamente no ha pasado nada!!.
Para adornar todavía más la sensación de déja vú, bien avanzado el episodio (como en el primer capítulo) hay una sección especial con una idol paranoica que sufre trastorno de doble personalidad. Su presencia es delirante, aunque la de su compañero, un panoli modosito al que le tira puyas cada dos por tres, también destaca. Y al final del episodio, ending con karaoke incluido!. En cada episodio las chicas se cantan una canción friki de época. Pero menuda serie!!.
En fin, que éste anime, de 24 episodios, planea dejar huella en el mundillo. De momento sólo se han emitido tres capítulos, y es pronto para saber si terminará cansando, pero va por buen camino y la audiencia parece acompañar.
Quienes estén ya totalmente locos por Konata y sus amigas pueden ir preparando la cartera, porque el día 24 de mayo llegará a Nintendo DS “Shin Lucky Star Moe Drill”, el segundo juego de la franquicia. Y aquellos que todavía quieran un poco más, pueden recurrir a buscar el manga original, creado por Kagami Yoshimizu y que, por ahora, ha alcanzado tres tomos recopilatorios editados por Kadokawa Shoten. También hay un drama de radio, pero por nuestras tierras pegan menos.