¿Más allá de Death Note o Death Note en el más allá?
Polémica, muerte y algo más en este polémico manga.
Hay mangas que por su temática tocan fibras sensibles de nuestra sociedad, aquellas historias que las recordamos además de por su guión, por todo el halo de controversia que las rodea.
Un ejemplo de esto es “Death Note”, un atípico manga con una trama inteligente que trata acerca de un sobresaliente estudiante de secundaria (Yagami Raito) que quiere limpiar el mundo de la escoria criminal, asesinar a todo el que se le oponga y en el camino convertirse en un Dios… aunque al mismo tiempo tenga que convertirse él mismo en un asesino.
Claro que no hará todo él solo, estará acompañado de un Shinigami (Dios de la muerte), quien dejará que encuentre el arma con la cual asesinar: un cuaderno de la muerte en el que si se escribe el nombre de la víctima esta morirá de un ataque al corazón o por las causas que el portador delimite en el mismo.
Curiosamente, el padre de Light, Soichiro Yagami, es el vicepresidente de la fuerza de policía de Japón, y aunque desconoce que su hijo es Kira (pseudónimo que utiliza Raito de cara al público) investiga el caso sin darse cuenta que a su vez Light lo está investigando a él, estando siempre un paso delante de sus actos.
A medida que avanza la historia parece que Light con su inteligencia y habilidad no tiene rival alguno, pero tras un gran número de muertes a lo largo de todo el mundo se encuentra con su más grande rival “L”, uno de los mejores detectives del mundo que ocupará todos sus recursos en hacerle la vida imposible a Kira y así terminar sus macabros planes.
También destacan otros personajes, como la extrovertida y siempre animada Amane Misa, que para no destripar el manga su rol no voy a explicar, así como el de otros personajes importantes de “Death Note”.
Hasta ahí los límites de la realidad y la ficción no se han cruzado. Lo preocupante es que en algunas escuelas este manga se ha prohibido debido a que algunos estudiantes han intentado emular a los Death Notes, aunque no exactamente de la misma forma. Ellos escriben el nombre de sus enemigos, profesores y demás, y luego pasan las notitas en donde se explica detalladamente y retorcidamente cómo quieren que mueran. Aún peor, el gobierno chino después de una gran polémica que se armó, llegó al extremo de prohibir la distribución de este manga.
Las prohibiciones de mangas ya tienen precedentes, cabe destacar aunque más inclinado al Hentai el ofuscado juicio en Japón a ‘Misshitsu’ (Cámara secreta), en donde el editor Monotori Kishi terminó siendo encarcelado por dibujar detalladamente órganos genitales y escenas de gente con sexo explícito. La pregunta es, ¿dónde queda la libertad de expresión?, ¿en realidad es necesario llegar a estos extremos?.
En esta serie el dibujo va a cargo del experimentado Takeshi Obata, mientras que el guión es obra del novel Tsugumi Ohba, lo que da como resultado un dibujo limpio y fluido que se complementa con un genial y rico guión en donde sólo queda esperar lo inesperado. En definitiva, un manga muy recomendado para aquellos cansados del shônen común, fluido y con gran capacidad de atrape.
Termino con la siguiente pregunta:
¿Y tú qué harías con un Death Note?