Oliver y Benji
Un resumen de esta gran serie infantil que casi todo el mundo ha visto y de la cual todos hemos oído el famoso estribillo que cambió su nombre.
Un resumen de esta gran serie infantil que casi todo el mundo ha visto y de la cual todos hemos oído el famoso estribillo que cambió su nombre.
Para comenzar, Oliver es un simpático muchacho que viaja a Japón. Como es simpático, tiene un peinado imposible y además es un crack en el fútbol le cae bien a todo el mundo.
Oliver juega con el Niuppi, un equipo muy malo cuya táctica de juego consiste en pasar el balón a Oliver, y luego todos corren en forma de flecha en interminables carreras.
Hay otro importante personaje, Benjamin Prince. El tío lleva una gorra que le tapa los ojos y no le mete un gol ni Dios. Bueno, pero todos sabemos que Oliver está a un nivel superior así que pega un tiro desde el patio de su casa, cruza 5 kilómetros y llega hasta donde está Benji, metiéndole uno.
Esto lo ve un tal Roberto Zedinho, el cual es un exjugador de fútbol brasileño que como no tiene nada mejor que hacer, entrena a Oliver y a su equipo de perdedores. El equipo hace entrenamientos imposibles hasta que juega un partido contra Benji.
Oliver logra meterle otro gol a Benji y empatan. Esto traumatiza al portero y se pica, pero luego une su equipo con el de Oliver y un montón de tíos que dicen ser los mejores para crear el NewTeam. Luego estos grandes jugadores resultan tan malos como el resto y su táctica consiste en ver cómo Oliver lo hace todo.
El NewTeam gracias a Oliver, Benji y un tío nuevo llamado Tom Becquer (bonito apellido) ganan el campeonato nacional. Todos muy contentos. Luego se apuntan a más torneos e incluso campeonatos mundiales en los que siempre gana el NewTeam. Menos uno, que gana el Tohú, su eterno rival.
Los personajes son sin duda pintorescos:
Oliver Atom: el crack. Aunque le rompan el fémur, el hombro y sangre su cabeza, Oliver es capaz de ir a portería, regatear incluso al portero, romper la red y agujerear la pared de atrás. Oliver Atom es el amo.
Benji Prince: el portero imbatible. Benji puede pararse un gol aunque esté en la portería contraria. Incluso cuando tiene el tobillo roto, lo cual es la mayor parte del tiempo. Benji, además, tiene su famosísima gorra de hierro. Digo de hierro porque en un partido la lanzó y paró la pelota.
Tom Becquer: el niño viaja siempre porque su padre se va. Éste también es un crack, y después de Oliver, el que hace algo.
Mark Lenders: el rival de Oliver. Este japonés negro (increíble pero cierto) juega pegando tiros de varios megatones rompiendo porterías, paredes e intestinos de los jugadores que están en medio. El tío va siempre arremangado para enseñar musculito, y el tío, aunque está muy cachas, no puede luego vencer en fuerza a Oliver cuando intentan conseguir la pierna. No vale decir que es porque Oliver es Dios, porque a veces Mark le rompe el fémur y no pitan falta.
Bruce Harper: Este chico es malo. Sencillamente es que es malo. Pero siempre va con los mejores equipos. Es un defensa que como es amigo de Oliver juega siempre. El tío se para los balones rompedores de porterías con la cabeza y no muere ni nada. Es Superman. Torpe, pero Superman.
Julian Ross: si Oliver, Mark y Benji son cracks, éste lo es aún más. Es un metrosexual con unos padres drogadictos. Sí, no me explico por qué le dejan jugar con enfermedad de corazón. Porque, incluso teniendo enfermedad de corazón, el tío mete goles. Suele jugar un ratito, y después se sujeta el corazón con la mano. Pero cuando corre se le rompe el corazón en varios cachitos matándole. Pero sigue corriendo, muriéndose varias veces pero aún así rematando y metiendo gol.
Philip Callaghan: éste es el típico jugador que va diciendo que lo importante es jugar en equipo. Lo dice, obviamente, porque gana a esos equipos sin nombre, pero cuando juega contra el NewTeam, el Muppets, el Tohú, el Mambo, el Hot Dog o el Northfolk (hay que dar un premio al que se inventa los nombres) le panean. Sin embargo, el tío tiene valor. Sale al campo vestido de rosa y con una cinta para el pelo y aún así juega.
Ed Warner: El otro porterazo. Un karateka retirado que saltando en un poste llega al otro extremo de la portería (Aprovechando que los tiros van a cámara lenta). También lleva gorra, y también le tapa los ojos. Sin embargo, no suele romperse el tobillo como Benji, lo cual sería una ventaja. Pero al ir con el Tohú (los malos) le meten goles para que gane el NewTeam (los buenos).
Danny Mellow: Un chico muy bajito, calvito pero que corre como nadie. Es también del Tohú, los malos. Lo que hace, básicamente, es coger la pelota, regatear a los tres mismos tíos durante unos diez minutos para luego encontrarse con Tom. Se ponen a hablar un rato hasta que uno quita la pelota. También tira a puerta, pero Oliver o Benji le quitan la pelota para luego hacer súper remontada.
Los gemelos Derrick: estos tíos son míticos. Ya sea por lo feos que son, por su tiro combinado o por la catapulta infernal que tantas vidas se ha llevado consigo, los gemelos Derrick son dos personajes que no pasan desapercibidos. Sin embargo, no se sabe quién de los dos es el capitán.
Alan: el pobre Alan. Mientras los porteros de Oliver y Benji son cracks con técnicas propias que paran goles con los ojos tapados por gorras, Alan no es capaz de parar un tiro lanzado de un párvulo. Jugadores como Benji Prince, Ed Warner o Teo Sellers (conocido como el gordo que tapa toda la portería) ridiculizan a Alan, el portero suplente del NewTeam. Mientras que un día Oliver y cía le tiraron 100 tiros y paró un montón de ellos, luego si alguien soplase el balón desde su portería es capaz de meterle gol. Además, a lo largo de la serie cambia su apellido. Ya sea por su crisis de identidad, por estar a la sombra de Benji Paralotodo Prince o por ser malísimo, Alan siempre está triste.
Cabe destacar de esta serie los desafíos a la física. El campo, con cuesta, mide 18 km, los saltos 10 metros y los partidos duran unos 10 capítulos. Lógico que los chavales se cansen.
Hasta aquí este análisis de esta serie. Lo mejor del fútbol japonés.